LO QUE MEJOR FUNCIONA EN LA EDUCACIÓN: LAS POLÍTICAS DE LA EXPERIENCIA COLABORATIVA

John Hattie, 2015

El autor hace uso de su experiencia para acordar los procesos incluidos los métodos, términos y  que habrán de implementarse para concebir un progreso significativo para una renovación en el rumbo de los esfuerzos escolares.  Habla del compromiso que se atribuirá y ejercerá a los actores educativos como docentes, dirigentes, madres, padres o tutores familiares y del sistema. 

En su discurso, que forma parte de otros estudios publicados con anterioridad, expresa las intenciones y logros que la experiencia colaborativa provocará mediante la colaboración de sus integrantes, mediante la transversalidad horizontal y vertical.

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En el documento se hace patente la importancia de convertir a la enseñanza en una profesión para implementar la homogeneidad y la transformación del trabajo colegiado en beneficio del estudiantado, al lograr avances para dictaminar el impacto y la eficacia del aprendizaje.  Para ello es necesario aumentar los esfuerzos colaborativos durante la planeaciones didácticas, la creación de estrategias e instrumentos y la implementación de estándares para valorar resultados, así como la evaluación del mismo proceso.   

En la perspectiva del autor, se procura describir como debería ser un modelo de experiencia colaborativa, y que se debería hacer para convertirla en una realidad; es decir, muestra los escenarios en ocho tareas que profundizan en ese planteamiento concediendo momentos y pasos para lograrlo.

» mi argumento es que la mayor influencia para el progreso estudiantil en el aprendizaje es: tener docentes y dirigentes escolares expertos, inspirados y apasionados que trabajen juntos para maximizar el efecto que tiene su enseñanza en todos los estudiantes a su cargo. Los dirigentes escolares tienen una función muy importante: aprovechar la experiencia en sus escuelas y liderar transformaciones exitosas. El sistema también tiene una función: proporcionar apoyo, tiempo y recursos para que esto se cumpla. Poner estas tres figuras juntas (docentes, dirigentes y sistema) nos lleva a la base de la experiencia colaborativa».

En las escuelas, se atribuye la responsabilidad del aprendizaje y el logro de la exhibición de lo adquirido al docente, mas sin embargo si profundizamos en las ejecuciones operativas dentro del aula, logramos vislumbrar que existen otros factores que se alinean en un mismo espacio y con la misma importancia que la enseñanza, y que a simple vista parecen invisibles a los espectadores que solo ingresan pocas veces al salón de clases; estos factores también provocan efectos tanto positivos como negativos en la percepción del alumnado y de su aprendizaje.  Otro elemento en el que el autor centra su atención es en la variabilidad, que en un primer plano, la manifiesta que es mucho menor a un nivel entre escuelas, y mucho mayor al nivel de la operación de los docentes; derivado que entre las escuelas los planes de trabajo, las funciones y los objetivos ya están establecidos y son del dominio público, pero lo que sucede dentro del aula no está normado, no está supervisado por las autoridades educativas y no perfila los objetivos de logro al término del semestre o del año escolar, simplemente cumple con la divulgación y ejecución de los planes de estudio.  

Esta variabilidad de la enseñanza podrá diluirse y hasta interrumpirse siempre y cuando se logren establecer ciertas condiciones, a los que el autor llama tareas. Desde esta perspectiva, los esfuerzos de la autoridades educativas no deberían enfocarse en “que ningún niño se quede atrás”; deberían unir sus esfuerzos para primero lograr “que ningún docente se quede atrás”, para lograr la homogeneidad de experiencias docentes en los cuerpos colegiados, y a través de la preparación, esfuerzo y aprendizaje del mismo profesor, lograr docentes expertos.   Es muy claro el enfoque del autor al declarar que se deberá atraer al docente a preparar objetivamente el aprendizaje del estudiante y nivelar a todos los docentes para ofrecer un mismo impacto. 

Tarea 1  Cambio de narración 

¿Quiénes deben participar?

Como se mencionó anteriormente, frecuentemente se señala a una figura educativa quien debería ser responsable directo del aprendizaje del estudiantado; pero como paradigma, no se concibe que otros actores formen parte de esta concepción.  Dentro del plantel escolar los involucrados tienen en cada uno de sus puestos de trabajo, funciones y actividades que forman parte de la organización para contar con escuelas dignas; desde el personal de apoyo, el personal administrativo que funge con vínculo entre las necesidades del estudiantado y los satisfactores de estas vulnerabilidades, los directivos encargados de proveer las herramientas, elementos y artículos para lograr equipar a las aulas, las oficinas y en sí, a los centros de trabajo, así como de su administración y su buen desempeño en función de los requerimientos contemporáneos.  También es adecuado hacer un llamado a las madres, padres y tutores familiares, que no son solamente los encargados de despertar a los jóvenes para acudir a las responsabilidades estudiantiles, o de su vestido y alimentación; también son corresponsables de su crecimiento, madurez y disciplina. 

Posterior a reflexionar sobre los representantes de autoridad, y figuras educativas, se debe insistir en la vinculación entre los entes de trabajo en pro del aprendizaje del estudiantado; y como el autor menciona, no solo es cómo hacerlo, sino como medir lo que se hace o a donde se quiere llegar, y en este sentido de cuantificar el progreso no se deberá confundir con la métrica de lo que hace el docente en el aula a través del dominio de sus estudiantes de los contenidos del plan de estudios, sino de la medición que se deberá realizar de manera conjunta y colaborativa, donde los involucrados establezcan los mecanismos y los parámetros de medición.

«La responsabilidad, en cambio, debe recaer
en todos los que trabajan en conjunto para
mejorar el rendimiento estudiantil: los docentes,
los dirigentes escolares, los demás adultos en la
escuela (como asistentes docentes), los padres
(y votantes), los legisladores y los estudiantes».

Tarea 2  Póngase de acuerdo

¿Cómo debe ser el progreso en un año?

Para lograr este progreso educativo es necesario la participación de todos los actores educativos, y cada quien en sus funciones y con el ánimo de lograr avances cualificables y cuantificables; es decir, establecer dentro de sus actividades, los logros que se concretarán a través de la planeación, organización, puesta en marcha, registro y supervisión de sus operaciones:  Para tal fin, la organización en cuerpos de trabajo como los colegiados docentes, administrativos y directivos se podrán desarrollar y complementar en esta sección del documento.

«Cuando los docentes tienen concepciones o expectativas diferentes sobre lo que significa “desafío” en el currículo, pueden afectar profunda y negativamente a los estudiantes».

Tarea 3  Espere un año de progreso

¿ Qué esperar después de un año de progreso?

Los factores que intervienen para lograr avances en este progreso se han descrito con anterioridad, pero existe un factor no cuantificable que impacta directamente en esta escalada, y como lo menciona el autor, el ímpetu, el impulso, la pasión por su quehacer cotidiano, redunda causando huella y compromiso para que el estudiantado favorezca su aprendizaje a través de desempeño.

Piense en esos docentes que causaron un impacto positivo y memorable en usted cuando estaba en la escuela.

Le he hecho esta pregunta a muchas audiencias y la
respuesta general es 2 … Normalmente es porque ellos
trataron de transmitirle sus pasiones (bien sea la literatura, las matemáticas o la música) y, a través de esta pasión, ellos vieron algo en usted que, de seguro, usted no sabía que tenía.

Tarea 4  Desarrolle nuevas herramientas

Posterior a entender las expectativas docentes que habrá de esperar de sus estudiantes y de los rendimientos que obtendrá tanto la enseñanza como el aprendizaje, es importante ofrecerle las herramientas para realizar la valoración y evaluación de éstos, y garantizar el buen funcionamiento del ciclo, es decir, arrancar procesos que estimulen la consolidación del plan educativo a través del establecimiento de           bancos de materiales didácticos,, actividades y evaluaciones ligados a los temas que abordan en las sesiones de clase, y que apoyen la función de la enseñanza, y que impacten positivamente al aprendizaje con documentos que:

  • proporcionen el procesamiento superficial y profundo requerido;
  • ofrezcan las propiedades psicométricas deseadas;
  • cumpla el currículo;
  • logren estimar por el docente de la dificultad que tal tarea supondría para el estudiante; y
  • cumplan con el tiempo disponible

Tarea 5  ¡Conozca su impacto!

El desarrollo de un ambiente evaluativo en el sistema escolar vigoriza la presencia del objetivo de la educación: es decir, concebir sistemas constantes y medibles de los logros e impactos del aprendizaje fortalece la actuación de sus miembros y concibe una cultura de transformación constante; como lo menciona el autor, “la experiencia ha demostrado que la cantidad óptima de ciclos de evaluación es de diez a doce semanas. Menos semanas tienden a conducir a un exceso de evaluación o deja poco tiempo para detectar el cambio; mientras que, con más semanas, se obtienen daños o éxito”.

Tarea 6  Asegúrese que los docentes tengan experiencia en diagnóstico, intervención y evaluación.

Para obtener efectos como: trabajo equitativo y evaluación acerca del aprendizaje, contribuir con la traslación de los conocimientos actuales a los estudiantes; incentivar la confianza y obtener mejoras traduciendo los errores en oportunidades; recabar las observaciones y recomendaciones de terceros; nivelar la adquisición de contenidos y ejercitar el pensamiento del individuo; asegurar que el equipo se desafíe y venza paso a paso los retos establecidos pero alcanzables; es necesario que analizar y reflexionar sobre los procesos que se desarrollan en un primer plano dentro de las aulas de clase, y en un segundo momento lo que se desarrolla en la escuela, en su alrededor y los vínculos entre las personas y organizaciones con los que mantiene relación; por lo que el autor recomienda el diálogo con los actores educativos. Por tal motivo se hace patente la necesidad de contar con personal que logre diagnosticar, intervenir y evaluar.  Para ser un experto en el diagnóstico es necesario comprender lo que cada estudiante y compañero aporta a sus labores, sus motivaciones y su disposición para participar. Para ser un experto en las intervenciones es necesario tener múltiples intervenciones de manera que si una no funciona, el dirigente puede utilizar otra. También implica saber cuáles son las intervenciones que tienen altas probabilidades de éxito, saber cuándo pasar de una a otra y no usar un vocabulario de “culpa” para explicar por qué no está aprendiendo y en algunos casos logrando el éxito planteado. Para ser un experto en evaluación es necesario saber cuáles son las habilidades de evaluación, tener múltiples métodos, trabajar en colaboración y debatir con colegas para acordar cuál es la magnitud del efecto que se necesita para que una intervención sea exitosa

Tarea 7  Dejar de ignorar lo que sabemos y maximice el éxito

Cuando se trabaja en colegiado, se comparten las experiencias y se adquieren técnicas no escritas que desafían la teoría.   Este epítome que se realiza en la labor educativa, traslada estas pericias empíricas a las labores escolares, y forja trabajadores experimentados; pero durante este proceso, se deberá consentir que el comienzo deberá partir de las tareas exitosas confirmadas, para dar paso a la experimentación de nuevos procesos bien planeados, bien argumentados y bien controlados, siempre y cuando se requieran para un cambio de praxis.

Tarea 8  Vincule la autonomía a un año de progreso

Cuantas veces se ha oído “dale tiempo para que dé frutos; dale tiempo para que dé raíces”.  Estas frases se atribuyen a la espera de cierto período para conseguir resultados deseados.  Estas frases también se aplicarán a este estudio, en el que después de formalizar su implementación, se espera que al término de un año provoque resultados medibles y cuantificables. También el autor recomienda otorgar autonomía al personal para ejercer el modelo a desarrollar, ofrecerle la confianza, las atribuciones, los medios, herramientas y materiales para su desenvolvimiento. 

«La intención no es crear un sistema binario donde algunos docentes puedan hacer lo
que quieran y otros tengan poca o ninguna autonomía. Si no crear un sistema donde
los dirigentes conozcan a sus docentes de alto impacto y así crear una coalición con
los docentes exitosos que pueda trabajar en conjunto en la reducción de la variabilidad
dentro de la escuela».

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